DEFINICIÓN

El Diagnóstico surge en el ámbito de la medicina que,  aplicado posteriormente por la psicología y tras abrir su campo de actuación a otros ámbitos, queda ampliado por el concepto de evaluación.

Ambos conceptos, diagnóstico y evaluación, comparten aspectos comunes como la información, técnicas e instrumentos, pero difieren de su intencionalidad y el tipo de información que ofrecen. Son similares, pero con matices diferentes en su significación, intencionalidad, objeto analizado y proceso.

El término diagnóstico procede del griego “día” que significa “a través de”, “a lo largo de” y del verbo griego “gignosko” que equivale al latín “gnoscere” (conocer en profundidad). Por tanto, su significado etimológico se aproximaría a: “conocer algo utilizando unos medios a través del tiempo o a lo largo de un proceso”.

Rodríguez Espinar (1982), define el diagnóstico pedagógico como:

  • Una medida directa o indirecta de conductas, factores, rasgos o indicadores en base a unos criterios o normas.
  • Debe estar abierto al uso de múltiples metodologías para la obtención de información
  • Debe manifestar potencialidades y limitaciones.
  • Se debe evitar centrar la interpretación en el sujeto y dar mayor énfasis a los factores ambientales que enmarcan cada situación.

Pérez Juste (1987), justifica su necesidad como herramienta útil desde varios ámbitos:

  • Para el profesor como herramienta que le ayude a tomar decisiones adaptadas y motivadoras para los alumnos.
  • Para el propio sistema educativo y que pueda modificar su estructura, intervención y reestructurar su contexto.

Entre los muchos autores psicólogos y pedagogos, el diagnóstico pedagógico es fruto de las disciplinas mencionadas (psicología aplicada y pedagogía) y está relacionado con la prevención y observación de anomalías, trastornos o problemas de aprendizaje. Utiliza diferentes técnicas e instrumentos de recogida de información, a veces incluye la intervención deseada dentro del propio diagnóstico y suelen quedar omitidos aspectos metodológicos o de investigación tomados.

Para Marín y Buisán (1984), es un conjunto de técnicas y actividades de medición e interpretación cuya finalidad es conocer el estado de desarrollo del alumno a fin de dar una orientación para quién lo demanda.

Dueñas Buey (2011) sintetiza que el diagnóstico pedagógico es una secuencia de actuaciones que pretenden transformar la situación inicial, dándonos a conocer al sujeto y su contexto y nos ayuda a tomar decisiones y a facilitar el perfeccionamiento de los sujetos a través de una actuación pedagógica. Es una acción que pretende conocer de forma rigurosa las características y el comportamiento de un sujeto o de un grupo de sujetos, dentro del contexto escolar en que se desenvuelve.

OBJETIVOS Y FUNCIONES DEL DIAGNÓSTICO PEDAGÓGICO ¿POR QUÉ? ¿PARA QUÉ?

Algunos autores como Marín y Buisán (1988) o Pérez Juste (1989) enmarcan la labor diagnóstica dentro de la orientación, siendo su objetivo la descripción de las características de un alumno, la comprobación de su progreso y la predicción.

Muy similares son los objetivos principales que Brueckner y Bond (1981) destacan siendo tres los principales: comprobar el progreso del alumno hacia metas educativas establecidas previamente en el ámbito cognoscitivo, afectivo y psicomotor; la identificación de los factores de la situación de enseñanza-aprendizaje que puedan interferir el óptimo desarrollo individual de los alumnos; y adecuar el proceso de enseñanza-aprendizaje a las necesidades de cada alumno ayudándole a superar sus dificultades.

Con respecto a las funciones que tiene el diagnóstico pedagógico, las clásicas según Marín Y Buisán (1987, 1988) que destacan son:

  • La función preventiva porque da a conocer las posibilidades y limitaciones del sujeto para prever su desarrollo futuro y mejora de su aprendizaje.
  • La función correctiva porque determina las causas que han podido originar la situación que se pretende modificar.
  • La función clasificatoria que pretender satisfacer las demandas organizativas de las instituciones educativas para constituir grupos flexibles de alumnos en consonancia con su proceso de desarrollo (adecuar el contexto al sujeto).
  • La función de reestructuración para reorganizar una situación actual o futura para evitar problemas previsibles o contrarrestar los efectos futuros de alguna circunstancia.

De una u otra manera todos coinciden en las funciones preventivas y correctivas que tiene la elaboración de un diagnóstico pedagógico. La función preventiva o proactiva interviene desde y para la prevención de los individuos, grupos o subsistemas (familia, aula o centro educativo) y la función correctiva facilita una actuación que orienta las intervenciones y toma de decisiones para modificar la situación de la que se parte y que se pretende modificar.

Las funciones vienen relacionadas con un objetivo y para su consecución será necesario realizar un seguimiento del proceso diagnóstico.

RELACIÓN ENTRE FUNCIONES Y OBJETIVOS

Funciones

objetivos

Descripción de la situación

Conocer las características del alumno o grupo a diagnosticar y su contexto.

Apreciación

Comprobar el progreso del alumno o grupo.

Predicción

Tomar decisiones sobre actuaciones educativas.

Clasificación/Selección

Situar al alumno en el grupo adecuado. Seleccionar el proceso de aprendizaje

Reestructuración

Reorganizar la situación base y lograr una evolución positiva del alumno o grupo.

Prevención

Analizar las necesidades para tomar las decisiones oportunas sobre un programa de intervención o implantación.

Corrección

Resolución de problemas

Fuente: Dueñas Buey, M.L. (2011)

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